Nilsa Pietri Castellón

Tribuna Invitada

Por Nilsa Pietri Castellón
💬 0

Respuesta a un rescatista frustrado

La labor que realizan civiles y militares, así como los voluntarios que se siguen sumando día a día tras la devastación del huracán María, es enorme y tiene que ser reconocida por todos.

Seguramente es así. La gente agradece lo que se hace, pero los rescatistas deben entender que no son solo ellos los que trabajan día y noche para que Puerto Rico recupere la normalidad.

Leía en días recientes en Facebook la queja de un soldado enviado a Puerto Rico en esta emergencia. Decía que trabajaba largas horas, con muchos sacrificios, llevando alimentos y agua a distintos municipios, pero que los alcaldes y los trabajadores municipales no ayudaban en el descargue de las provisiones y, lo que es peor, pensaba que eran unos desagradecidos.

Estuve tentada a responderle directamente, pero prefiero hacerlo aquí y estoy convencida de que mi respuesta le dará tranquilidad y, ojalá, nuevos bríos para continuar la enorme labor humanitaria que realizan él y todas las tropas.

Los alcaldes y los trabajadores municipales, así como muchísimos voluntarios en capacidad de ayudar, agradecen los envíos y en circunstancias normales lo demostrarían con la hospitalidad tradicional de los puertorriqueños.

Lo que sucede es que los alcaldes, sus ayudantes, los empleados municipales y los voluntarios no están sentados esperando la llegada de la ayuda. Están por los campos, rescatando gente (sí, todavía, tres semanas después del huracán), llevándoles el agua y los alimentos que han podido llegar, solucionando los problemas de vivienda y necesidad física y hasta emocional que afectan a tantas personas.

No pueden estar en la plaza esperando al convoy, o al helicóptero, o sencillamente al camión solitario que logra abrirse paso por carreteras obstruidas.

No están cuando los soldados, o los empleados civiles, o incluso los voluntarios, llegan con provisiones y es necesario descargar sin más ayuda. Esa ayuda que, gracias a la labor sacrificada de tantos, será distribuida prontamente a quienes la necesitan.

Ellos no les dan las gracias personalmente, ni muchas veces los ayudan a descargar, pero agradecen la labor y, seguramente, cuando ustedes, los rescatistas, hayan regresado a sus casas o estén enfrascados en otra misión, en esos pueblos los estarán recordando con el agradecimiento que antes no pudieron transmitirles personalmente.

Otras columnas de Nilsa Pietri Castellón

martes, 3 de octubre de 2017

A la espera de Trump

La periodista Nilsa Pietri espera que la visita del presidente Donald Trump a la isla hoy no se convierta en un mero ejercicio publicitario

viernes, 29 de septiembre de 2017

Lecciones de humanidad de María

La periodista Nilsa Pietri comenta sobre las cosas que los boricuas deben recordar de estos tiempos

💬Ver 0 comentarios