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Según la resolución, el 52% de las personas que fueron invitadas a la fiesta celebrada el 9 de mayo de 2014 en el restaurante Antonio eran suplidores o contratistas de la AEE. (horizontal-x3)
Según la resolución, el 52% de las personas que fueron invitadas a la fiesta celebrada el 9 de mayo de 2014 en el restaurante Antonio eran suplidores o contratistas de la AEE. (Juan Luis Martínez Pérez)

La Oficina de Ética Gubernamental (OEG) impuso una multa de $8,000 al exdirector de la oficina de compra de combustible de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), Edwin Rodríguez Ruiz, al concluir que violó la Ley de Ética Gubernamental cuando organizó una fiesta por la jubilación de su entonces jefe William Clark, a la que invitó a decenas de suplidores de esa corporación pública.

En una resolución sumaria emitida el lunes, pero publicada hoy, el subdirector ejecutivo de la OEG, Luis A. Pérez Vargas, determinó que las acciones de Rodríguez Ruiz pusieron en dudad la imparcialidad e integridad de la función gubernamental.

La resolución señala que la determinación de Rodríguez Ruiz de invitar a suplidores de combustible y representantes de compañías petroleras generó dudas sobre la imparcialidad e integridad de la entidad gubernamental que fueron expresadas por la prensa del país, por el Senado de Puerto Rico, la propia junta de gobierno de la AEE y la OEG.

La acción del funcionario de la AEE generó, además, distintas investigaciones e indagaciones “con el consecuente expendio de esfuerzos, recursos y erario, por razón de que el querellado tomó la determinación, según su propia admisión, de incluir en la fiesta de jubilación de Clark Martínez a los suplidores y contratistas de la oficina de combustible de la AEE”.

Según la resolución, el 52% de las personas que fueron invitadas a la fiesta celebrada el 9 de mayo de 2014 en el restaurante Antonio eran suplidores o contratistas de la AEE.

De los que fueron a la actividad 45% eran contratistas y suplidores cuyos contratos se generaban en la oficina de compra de combustible, quien también era la encargada de trabajar con sus facturas. 

A los invitados se les requirió un donativo de $60 para pagar los gastos de la fiesta de Clark, quien hasta ese entonces había dirigido la oficina de compra de combustible y en cuyo puesto lo sucedió Rodríguez Ruiz. 

Entre los invitados estaban representantes de los laboratorios que certifican la calidad del combustible que compra la AEE, también de compañías petroleras, suplidores de aceite y otros combustibles que se requieren para la operación de las plantas de generación de energía eléctrica. 

Al emitir la resolución sumaria, la OEG no acogió la recomendación de la oficial examinadora Johanna Alicea García, quien entendió que la prueba que disponía no mostraba que se hubiesen configurado todos los elementos para la violación del Artículo 4.2 de la Ley de Ética Gubernamental.

El subdirector ejecutivo de la OEG expresó en la resolución que el informe de la oficial contenía evaluaciones imprecisas de la prueba y ausencia de determinados elementos fácticos. 

En el 2015, la AEE determinó que de la investigación que realizó la oficina de auditoría interna de la corporación no surgía “información o datos de los cuales se desprenda irregularidad en el proceso” y no se le atribuyeron faltas al exdirector.

A petición de Rodríguez Ruiz, no hubo celebración de audiencias para atender la querella de la OEG. El caso fue dispuesto mediante resolución sumaria en la que se examinó el expediente adjudicativo administrativo. El querellado tiene 20 días para solicitar reconsideración a la OEG.

El abogado de Rodríguez Ruiz, José Andréu Fuentes, anticipó que solicitarán a la OEG que reconsidere su determinación por entender que se basó en conclusiones erróneas.

“Entendemos que la Oficina de Ética Gubernamental falló en su interpretación de los hechos del caso. Lo hace sin un análisis verdadero y riguroso del derecho aplicable”, dijo el abogado.

A juicio de Andréu Fuentes, la oficial examinadora que evaluó la querella llegó a la conclusión correcta cuando recomendó a la OEG desistir del proceso por entender que no existían los elementos para la violación ética imputada.

El representante legal del exfuncionario dijo que la celebración de fiestas por la jubilación de sus empleados está contemplada en uno de los reglamentos de la AEE y que la invitación de los contratistas y suplidores fue una petición de Clark, quien tras su jubilación, ya no tenía la capacidad de influir en sus contrataciones. Por otra parte, mencionó que el dinero recogido fue usado para pagar la comida que los mismos invitados consumieron.

La multa impuesta por la OEG “sería criminalizar las relaciones humanas”, comentó el abogad, quien aseguró que seguirán los procesos apelativos necesarios.


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