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Calire Foy en “The Girl In the Spider’s Web”. (AP) (AP / Alessandra Tarantino)

Roma, Italia - “Ella tiene un fuego interno brutal por lo que hace”. Así explicó el director uruguayo Fede Alvarez su decisión de darle el famoso rol de Lisbeth Salander, personaje que Stieg Larsson creó en sus exitosas novelas, a la actriz británica Claire Foy.

El personaje regresa a la pantalla grande hoy en la adaptación cinematográfica de “The Girl in the Spider’s Web”, la cuarta novela con este personaje y la primera que se publica después de la muerte de Larsson.

“Realmente es una de las mejores actrices trabajando hoy en día”, aseguró el cineasta, haciendo eco de todo el aclamo y galardones que Foy ha recibido por su interpretación como la Reina Isabel II en las primeras dos temporadas de “The Crown”, en Netflix.

Aunque transformarse de la monarca de Inglaterra a uno de los personajes femeninos más famosos de la literatura moderna parezca un cambio radical, la actriz de 34 años insiste que “parte del atractivo de aceptar estos roles que son tan conocidos es sentir que tengo todas las de perder. Me encanta ese reto. Y es lo más que me emociona”.

Durante una agradable entrevista exclusiva con El Nuevo Día, la actriz conversó a profundidad de los retos y complicaciones de su versión de Lisbeth Salander que llega hoy a los cines de la isla y explicó por qué Puerto Rico es uno de sus lugares preferidos.

El personaje de Lisbeth Salander ya definitivamente es un ícono, tanto en las novelas como en la pantalla grande, ¿por qué crees que este personaje ha alcanzado ese status y ha tenido esa resonancia con público de todas partes del mundo?

—Creo que es porque ella tiene algo que decir. Muchas personas se identifican con ella. Para mí lo raro es que muchas personas también la ven como una vigilante que vive desconectada de la sociedad, pero para muchas personas este personaje es visto como una víctima de abuso sexual. Y la primera barrera que rompe el personaje es lograr estar presente en estas historias. Porque el tema de abuso sexual en nuestra sociedad está atado a mucha vergüenza y culpa. Y es por eso que muchas mujeres no tienen el espacio para poder hablar de su experiencia con ese tipo de abuso de una forma abierta y saludable. Los sobrevivientes de una experiencia como esa por alguna razón no son protegidos y de alguna forma se espera que ellos se tengan que avergonzar de haber sufrido ese abuso.

A mí eso me parece rarísimo y totalmente incorrecto. Así que por eso me parece importante tener este personaje que si es una sobreviviente y que ha logrado ser vista en ese contexto es bien importante. Para mí esa parte es lo más significativo de su historia. El que ella ha sobrevivido y no tiene ninguna razón por la cual estar avergonzada. Hay muchas personas que desafortunadamente han tenido experiencias de abuso sexual y no hay ninguna razón válida por la cual ellos no puedan ver sus historias representadas en la literatura o en la pantalla grande.

La película explora su fuerza, su inteligencia y también la furia que carga por los eventos de su pasado. ¿Es agotador tener que estar en ese espacio de furia que ella carga todo el tiempo y la empuja hacia adelante?

—En realidad no sé. Pero al tener que interpretarla eso es algo que sabes que ella siempre está cargando a nivel emocional. Yo tengo la suerte de que al final del día puedo soltar todo eso y regresar a las comodidades de mi hogar. Lisbeth es un personaje que rechaza todo tipo de comodidad cotidiana. Ese tipo de contexto es lo que a ella la pone incómoda, pero con la vida que ella ha tenido eso no significa que ella esté equivocada. No creo que haya sido su furia con lo que me identifique, es más con toda la energía que tiene y que no tiene un foco en el que pueda concentrarla. Ella tiene toda esta pasión y carga con este sentimiento de injusticia que a veces la agobia porque no tiene a quién comunicárselo. Así que ella ha canalizado eso de una forma bien ingeniosa. Lo ha internalizado y usa su cerebro superdotado para lograr justicia.

¿Cómo fue tu colaboración con el director Fede Alvarez para poder apropiarte de este personaje?

—Yo lo adoro. Es un hombre encantador. Y con esta película la realidad es que los dos encontramos el camino juntos de cómo enfrentar los retos. Hubo muchos momentos donde estábamos trabajando juntos y nuestros instintos eran completamente contrarios, pero eso nos obligó a escucharnos y tratar de encontrar la forma que funcionara para los dos. Pero desde el principio lo más que me gustó es que él tenía claro que el centro de la historia era la relación del personaje con su pasado, con su familia y con su hermana. Y tener que enfrentar esos eventos que te han definido a nivel psicológico.

Tu director me contó que un amigo le dijo que está haciendo la misma película una y otra vez, porque todas lidian con sentimientos de culpa. ¿Has podido identificar algún tema recurrente en los proyectos que has seleccionado como actriz?

— ( Se ríe) Eso es interesante Porque para mí cuando escojo un rol, es porque pienso que estoy viendo algo en ese personaje que más nadie puede ver, eso me da un punto de vista distintivo y es lo que me atrae a querer interpretarlos. La realidad es que no sé si hay un tema recurrente. Sin embargo, todos mis personajes de alguna forma tienen que lidiar con algún tipo de sufrimiento o dolor.

Cuando me siento a preparar mis personaje siempre empiezo por el evento que le ha causado la mayor cantidad de dolor en sus vidas. Porque muchas veces lo que te marca de esa forma es lo que te define, junto con las cosas que deseas o las cosas que te gustaría cambiar de ti mismo. Así que -como consecuencia de eso- creo que siempre escojo personajes complejos. No me visualizo haciendo una comedia romántica simple. Me parece que si hago una de esas, trataría de hacer exactamente lo mismo con ese tipo de arquetipo y me frustraría si me topo con que no hay más nada en un rol así. Encontrar la vida interior de mis personajes es lo más que me emociona.

No me he puesto a analizarlo mucho, pero no puedo negar que me gusta el reto de hacer eso con personajes que son conocidos. De poder reconstruir un ícono y empezar desde cero a darle cohesión dramática con mi interpretación. Eso me obliga a ver esos seres humanos o personajes de otra forma.

El personaje tiene una catarsis emocional al final de esta película, ¿crees que tu interpretación será diferente si aceptas hacer el rol en otra película?

—Eso va a ser interesante explorarlo. Ese final era uno de muchos que se filmaron y ese fue el que seleccionó el director. Pero mi instinto es que ella es tan obstinada y ya está tan acostumbrada a su caparazón que no creo que haber tenido esa experiencia la cambie mucho. A mí eso me parece mucho más interesante y que eso la impulse a seguir corriendo y buscando justicia donde no la hay. Ella cruzó una línea hace mucho tiempo y no hay vuelta atrás, mas sería interesante explorarlo.


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