Serena Williams discute con el árbitro Brian Earley. (EFE) (horizontal-x3)
Serena Williams discute con el árbitro Brian Earley. (EFE)

Londres - El presidente del All England Club, Philip Brook, se ha mostrado partidario de mantener una reunión con los responsables de Wimbledon sobre la posible introducción del 'coaching' en el torneo.

Esta reacción surge tras las protestas de Serena Williams en la final del Abierto de los Estados Unidos, cuando el juez de silla le acusó de recibir instrucciones de su entrenador ('coaching') durante el partido, algo que no está permitido en los 'Grand Slams' femeninos.

"La situación es muy confusa para todo el mundo. Wimbledon y el resto de los torneos piensan que ha llegado el momento para una conversación adulta sobre hacia a dónde va el deporte. Queremos que las personas que están a favor (del 'coaching') nos cuenten por qué es una buena idea", señaló Brook.

El 'coaching' está totalmente prohibido en el circuito masculino, mientras que en el femenino está permitido en aquellos torneos que no son de Grand Slam.

Cuando el árbitro entendió que Serena había cometido 'coaching', algo que reconoció su entrenador, Patrick Mouratoglou, después de la final, la estadounidense recibió una penalización.

Dos penalizaciones significan la pérdida de un punto, tres, la de un juego, y a la cuarta se produce la descalificación del jugador.

"Puede que la gente diga 'hay que votar a favor del coaching, es bueno para el deporte'. Entonces diremos que no, pero si el resto del deporte se posiciona a favor y dan buenas razones, quizás Wimbledon tenga que adaptarse", puntualizó Brook.


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