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( Carla Martínez/ Especial para El Nuevo Dïa)

Orlando, Florida - En el cierre de su campaña hispana para el Senado federal, el  gobernador Rick Scott se hizo acompañar ayer de una decena de funcionarios del gobierno de Puerto Rico, hecho que confirma la importancia que tiene el voto boricua para el primer ejecutivo de este estado.  

Scott llegó a las instalaciones del colegio técnico automotriz puertorriqueño Mech-Tech Institute en una guagua negra, pero detrás le seguía una estruendosa caravana de puertorriqueños. 

A bordo de un Mercedes Benz descapotable, la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, saludaba a diestro y siniestro como lo hacen las reinas de belleza en sus eventos de recibimiento. A su lado, iba el presidente cameral, Carlos “Johnny” Méndez.

Detrás, en una corveta negra, arribó el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, y le seguían en otros vehículos el secretario de Estado, Luis G. Rivera Marín, los representantes José “Quiquito” Meléndez, Eddie Charbornier,    Lourdes Ramos y José Aponte Hernández, así como  los senadores  Nayda Venegas y Nelson Cruz.

También, estuvo el exsecretario de Justicia José Fuentes Agostini, la delegada republicana Zoraida Fonalledas y el representante estatal de Florida por el distrito 30, Bob Cortés, quien aspira a su tercer término en el cargo. “Creo que los puertorriqueños cruzarán líneas partidistas para votar por Scott”, dijo Cortés.

Rivera Marín pidió a los puertorriqueños e hispanos en general de Florida que, en agradecimiento por el trabajo realizado por su gobierno tras el paso del huracán María, votaran por Scott.

Como gobernador, Scott estableció en el aeropuerto de Orlando un centro de asistencia en que representantes de diversas agencias dieron asistencia a miles de familias que llegaron a la zona central floridana buscando refugio temporal o permanente. Asimismo, permitió que miles de niños boricuas fueran admitidos en las escuelas públicas aun cuando no tenían sus documentos y, de forma temporera, eximió de licencias a diversos trabajadores que llegaron al estado, como los asistentes dentales y técnicos de refrigeración, entre otros.

“Scott es un político no tradicional y sé que hará la diferencia en Washington”, dijo Rivera Marín.

En el evento, estuvo el baloncelista retirado Raymond Dalmau.

Para   Rivera Schatz, el trabajo de Scott a favor de los boricuas fue tan pertinente que hasta demócratas tradicionales, como el exgobernador Carlos Romero Barceló, han cruzado líneas partidistas para apoyarlo. La semana pasada, y durante una visita a Miami como parte de la Comisión de  Igualdad, Romero Barceló endosó al gobernador republicano.

Méndez, por su parte, dijo que los boricuas en Florida tienen la oportunidad que no tienen los puertorriqueños de la isla: votar por un legislador federal. “Por eso, les pido que salgan a votar y que voten por Scott, quien fue a la isla tras el paso del huracán sin que nadie lo llamara”, declaró.

“Ahora, tenemos la oportunidad de votar por quien encabezó los esfuerzos para ayudar a Puerto Rico y a los puertorriqueños que llagaron a Florida buscando ayuda”, dijo, por su parte, González.

A su lado, Scott observaba sonriente probablemente sin entender mucho de lo que decían en español los legisladores puertorriqueños. Sin embargo, al tomar el micrófono, lanzó varias frases en la lengua de Cervantes: “Estoy muy emocionado y agradecido”.

Luego, en inglés, expresó su gratitud por el “jolgorio” que los boricuas armaron a son de plena en un área del taller mecánico de Mech-Tech. Dijo que, hace ocho años, cuando comenzó su carrera política, no tenía eventos como este pues nadie lo conocía. Narró que viene de una familia pobre en la que su madre tenía que laborar largas horas, al  igual que su padre, quien lo adoptó a temprana edad.

“Cuando alguien me apoya como lo han hecho ustedes, esto significa que tengo que trabajar duro para que ustedes y sus familias prosperen. A Bill Nelson (su contrincante demócrata) solo le interesa su trabajo. Nelson es un hablador que solo piensa en aumentar los impuestos y agradar el gobierno”, dijo Scott, quien reconoció que se hizo acompañar de políticos de Puerto Rico para apelar y acercarse a los electores boricuas.

Al evento,   también asistieron representantes de la comunidad venezolana en la Florida Central.

Este martes son las elecciones de medio término y, aparte de escoger a senadores y representantes, los cerca de 13 millones de electores inscritos en Florida votarán por alcaldes, comisionados de ciudades, miembros de las juntas escolares, jueces y alguaciles policiales, entre otros.

Por otro lado, y en un evento convocado a las 12:06 de la madrugada de ayer, los demócratas efectuaron una actividad cerca de la misma hora en que  Scott cerraba su campaña. El evento   estuvo encabezado por el alcalde de Tallahassee y aspirante demócrata a la gobernación, Andrew Gillum, a quien algunas encuestas ponen ganando frente al candidato republicano Ron DeSantis.


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