Este grupo se caracteriza por estar integrado por ancianos, madres solteras, algunas con niños con impedimentos; personas con serios problemas de salud, entre otras circunstancias que les impiden pagar los altos costos de las rentas en la zona metropolitana de Orlando.

Orlando - Como en un último clamor pidiendo ayuda, representantes de las 45 familias que aún permanecen refugiadas en hoteles en Florida Central clamaron hoy al gobierno de este estado para que lancen un salvavidas que impida que este viernes tengan que abandonar las habitaciones que han ocupado por casi un año.

Tras el paso del huracán María hace un año, cerca de 800 familias puertorriqueñas se instalaron en Florida Central en virtud del programa de refugio temporero de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés). Y aunque hubo varias extensiones, la semana pasada el juez de distrito norte de este estado Timothy S. Hillman rechazó un pedido para que este programa se mantuviera vigente indefinidamente.

Con su decisión, fijó la fecha del 14 de septiembre como el último día de vigencia de este programa federal, a menos que FEMA anuncie alguna extensión adicional.

De esas 800 familias que se ubicaron en este estado, hoy día quedan 45 en diversos hoteles del área de Kissimmee y Orlando. El resto ha logrado ubicarse en viviendas que pudieron alquilar en la medida que lograron conseguir empleos.

En el resto de Estados Unidos se estima que quedan 1,000 familias, según datos suministrados por la organización comunitaria VAMOS4PR.

Este grupo de 45 se caracteriza por estar integrado por ancianos, madres solteras, algunas con niños con impedimentos; personas con serios problemas de salud, entre otras circunstancias que les impiden pagar los altos costos de las rentas en la zona metropolitana de Orlando, explicó el padre José Rodríguez, ministro de la Iglesia Episcopal Jesús de Nazaret y una de las voces defensoras más importantes de la comunidad puertorriqueña en la Florida Central.

“Cuando Katrina, las familias afectadas tuvieron 23 meses bajo este programa de vivienda. Pero a las familias puertorriqueñas de Florida apenas se les ha extendido por algunos meses”, dijo el religioso puntualizando lo que considera es un trato desigual a los ciudadanos americanos nacidos en Puerto Rico.

“Necesitamos que el gobierno de Florida dé un paso adelante a favor de estas familias. Son solo 45 familias. Pido también a la comunidad en general que nos dé su mano de ayuda en ausencia a la ayuda del estado”, agregó el ministro desde las escalinatas frontales de la iglesia.

Carmelo Almena Torres y su esposa, ambos de Caguas, llegaron el 8 de noviembre y desde ese momento han llenado decenas de papeles en busca de un techo que los albergue. No pueden regresar a Puerto Ricopues su casa quedó destruida por el huracán. Quieren quedarse en Florida porque así él puede continuar su tratamiento como paciente de cáncer en la próstata, pero los alquileres en esta zona superan los $1,000 y para los más baratos hay listas de espera de uno y dos años.

“Es triste ver que el gobierno de Florida y el gobierno federal no han hecho lo suficiente. No se nos ha tratado como los ciudadanos americanos que somos”, dijo Betsy Franceschini, directora de la organización Hispanic Federation y quien años atrás fue directora de la Oficina de Asuntos Federales de Puerto Rico en Florida Central (PRFAA).

Las personas interesadas en ayudar a estas familias, pueden llamar al 407-706-7313.


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