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El secretario de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, pronuncia un discurso ante los miembros delegados hoy, martes 27 de octubre de 2015, durante una sesión de la Asamblea General en la sede central de Naciones Unidas en Nueva York (EE.UU.).

La Habana, Cuba - La estrategia de Estados Unidos de pedir un voto a favor de los derechos humanos en Cuba no fue suficiente para convencer a la Asamblea General de la ONU, que hoy volvió a condenar el bloqueo económico contra isla con una contundente votación de 189-2 a favor de la resolución que condena el embargo estadounidense, vigente desde hace más de medio siglo.

Sólo votaron en contra Israel y Estados Unidos, como ocurrió el año pasado, un resultado que fue decepcionante para la delegación estadounidense, la cual esperaba minar el apoyo que ha acumulado la resolución de condena al bloqueo, que se vota desde 1992 y ha reflejado un resultado casi unánime desde el 2005.

“Quienes apoyan esta resolución cada año toman la decisión equivocada. Nuestra razón para sostener el embargo estriba en la negación de Cuba a la libertad y a la restricción de los más básicos derechos humanos del pueblo cubano. Estados Unidos continuará al lado del pueblo cubano hasta que sus derechos y libertades sean restauradas. Punto. No echaremos para atrás”, dijo en su ponencia la embajadora estadounidense ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Nikki Haley.

“El dato más lamentable de esta resolución es que se trata de una pérdida de tiempo para todos. Es una oportunidad más para que algunos países sientan que pueden meter el dedo en el ojo de Estados Unidos. Pero ninguno le hace daño a Estados Unidos cuando hace eso. Lo que están haciendo es literalmente lastimar al pueblo de Cuba al decirle que el trato de su régimen es aceptable. Por 27 años hemos tenido este debate y nada ha cambiado en Cuba, al menos para bien”, agregó.

Haley abogó por que se incluyeran en la resolución un total de ocho enmiendas que abogan por los prisioneros políticos y los derechos humanos en la isla, pero no consiguió apoyo mayoritario en el pleno para ninguna de ellas. Igualmente, abogó por un voto en contra del documento como estaba presentado, lo cual tampoco consiguió, pues sólo Israel, tradicional aliado estadounidense, los apoyó.

“Este año votaremos no solo por el embargo. Votaremos por los prisioneros políticos de Cuba. Votaremos por la falta de libertad de expresión. Votaremos por la opresión de los trabajadores cubanos. Este año tendremos la oportunidad de enviar el mensaje claro al pueblo cubano de que el mundo no ignora su sufrimiento. Por décadas, la Asamblea General de la ONU ha fallado en demostrar su liderazgo para abogar por una mejor vida para la gente de Cuba. Hoy podríamos mostrar ese liderazgo”, expresó la diplomática, quien anunció su salida del cargo recientemente.

Las palabras de Haley se dieron luego de que el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, tomara el podio para presentar y defender la resolución en contra del bloqueo, y previo a que el pleno emitiera su decisión sobre la resolución y las enmiendas.

Rodríguez Parrilla calificó de “genocida” la práctica del bloqueo y dio ejemplos de cómo el embargo impide que se salven vidas de niños porque Cuba no puede acceder al mercado estadounidense para la compra de medicamentos y equipo médico especializado.

“Si el Gobierno de Estados Unidos quiere debatir y votar iniciativas sobre derechos humanos o los objetivos de desarrollo sostenible, estamos prestos a hacerlo de inmediato en cualquier órgano, momento y bajo cualquier tema pertinente de la agenda… Cuba continuará alentando el diálogo y la cooperación como la única forma de favorecer el progreso en el ejercicio de los derechos humanos, y que mantendrá la activa participación en el Consejo de Derechos Humanos”, manifestó el canciller cubano.

“Estados Unidos es responsable de crímenes contra la humanidad, usó el arma nuclear contra la población civil, desarrolla armas de exterminio masivo, inicia una nueva carrera armamentista, perfecciona las armas nucleares y convencionales de gran letalidad, y militariza el ciberespacio y el espacio ultraterrestre. El Gobierno de los Estados Unidos no tiene la menor autoridad moral para criticar a Cuba ni a nadie en materia de derechos humanos. Rechazamos la reiterada manipulación de estos con fines políticos y los dobles raseros que le caracterizan. Estados Unidos es autor de violaciones de derechos humanos de sus propios ciudadanos, especialmente afroamericanos e hispanos, de las minorías, los refugiados y los migrantes”, agregó.

Rodríguez Parrilla indicó que tras seis décadas de embargo, los daños cuantificables, calculados a precios corrientes, del bloqueo se extienden a $134,499,800 millones y que el último año la cifra fue de $4,321,200 millones. Cuba afirma que si se aplica la depreciación del dólar frente al valor del oro, la cifra acumulativa aumenta a $933,678 millones.

“Con los ingresos dejados de percibir por exportaciones de bienes y servicios y los costos asociados a la reubicación geográfica del comercio, el producto Interno Bruto de Cuba habría crecido, a precios corrientes, en el último decenio, alrededor de un 10% como tasa promedio anual”, indicó.

“El signo definitorio de la relación bilateral continúa siendo el bloqueo económico, comercial y financiero que castiga a todo el pueblo de Cuba, inspirado en sentimientos de dominación, intolerancia ideológica y venganza política. Tenemos disposición para la convivencia pacífica, dentro de las profundas diferencias que existen con el Gobierno de Estados Unidos, basada en el respeto mutuo, la igualdad soberana y el beneficio de ambos pueblos”, añadió.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien precisamente hoy llegó a Rusia para una visita oficial, celebró la decisión.

“Victoria de nuestra #Cuba. Sufren los #EEUU 10 derrotas en una. Los pueblosdel mundo votaron por #Cuba, porque saben que nuestra causa es verdaderamente justa. A #Cuba se respeta. Por #Fidel y #Raúl por la #Revolución y por el pueblo cubano #NoMasBloqueo”, publicó el mandatario cubano en su perfil en la red social Twitter.

Así, el nuevo careo entre Estados Unidos y Cuba resultó en un triunfo cubano, por lo que queda por ver cómo reaccionará la administración de Donald Trump, pues diversos reportes periodísticos indican que la Casa Blanca prepara un nuevo paquete de restricciones a la isla.


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