Los productos para sellar techos de la empresa puertorriqueña Danosa Caribbean han sido condecorados en las pasadas tres ediciones de la feria. (semisquare-x3)
Los productos para sellar techos de la empresa puertorriqueña Danosa Caribbean han sido condecorados en las pasadas tres ediciones de la feria. (Benjamín Morales Meléndez / Especial ELNUEVODIA.COM)

La Habana, Cuba - La presencia boricua en la Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2018) ha mantenido el ritmo que lleva desde el 2015 y las dos empresas puertorriqueñas que participan este año del más importante foro comercial de Cuba, entienden que sus vínculos con el mercado cubano son vistos a largo plazo y no como la búsqueda de capitalizaciones inmediatas.

Este año las empresas Rimco y Danosa Caribbean repiten en la Feria. 

La primera hizo su acercamiento a Cuba mediante el proyecto de inversión extranjera de Mariel, mientras la segunda ha optado por estrechar lazos de colaboración con las empresas estatales cubanas, mediante la participación en este tipo de eventos comerciales. 

En el caso de Rimco, que distribuye equipo pesado de construcción y representa en Cuba al gigante Caterpillar, se convirtió en la única empresa completamente del ambiente estadounidense que ha logrado establecerse en el proyecto de Mariel, al ser admitida el año pasado.

“Estamos ahora mismo en el proceso de levantar las estructuras provisionales para poder comenzar a rendir servicios. En Cuba hay mucha oportunidad, porque hay mucha necesidad de construir infraestructura nueva y nuestros productos son necesarios para ese proceso”, dijo a El Nuevo Día la vicepresidenta ejecutiva de Rimco, Caroline McConnie, quien está en Cuba para participar de la Feria.

Rimco estableció sus oficinas en el puerto de Mariel y tiene personal puertorriqueño laborando en Cuba. Igualmente contrató empleados locales para tareas específicas. 

Según McConnie, las prioridades están en levantar esas estructuras temporales, para comenzar a generar ingresos, de modo que finalmente puedan embarcarse en el proyecto de construir la sede permanente de la compañía en Cuba. Para ello trabajan con empresas de Francia, China y Portugal.

“Vamos avanzando. Nos falta tener la infraestructura necesaria en el país para poder dar el servicio que Rimco y Caterpillar ofrecen. Una vez que tengamos esa infraestructura no debemos tener problemas mayores para operar en Cuba. Todavía no hay actividad de ingresos, pero eso vendrá en cuanto tengamos esa infraestructura”, explicó la ejecutiva, quien señaló que la empresa ha apostado a Cuba a pesar de los riesgos.

Conocemos la dificultades que hay con Cuba y estamos asumiendo los riesgos de hacer negocios aquí, porque entendemos que hay beneficios para las dos partes. Seguimos adelante con el mismo optimismo y la misma energía”, afirmó.

Ese espíritu de optimismo lo comparte la presidenta de Danosa Caribbean, Waleska Rivera, quien se ha convertido en un personaje muy reconocido en el ecosistema empresarial de la Feria, pues sus productos para sellar techos han sido condecorados en las pasadas tres ediciones del evento.

Sólo ver la realidad cubana y la necesidad que hay de servicios como el mío y muchos otros, me da la fe y la esperanza de sentir que va a haber un cambio y se podrán hacer negocios aquí. Va a llegar el momento que Estados Unidos entienda que no hay que mezclar la política con los negocios y aquí habrá un mercado”, dijo Rivera.

La nueva política ha creado incertidumbre, lo que ha detenido el interés por Cuba, a pesar de que no han cambiado las regulaciones. Hay más cautela, pero veo las mismas oportunidades, y hasta mayores, porque en la medida que uno conoce más, se da cuenta de que el mercado de negocios está. Hay que resistir y mirar esto como una inversión a largo plazo. Seguiremos cultivando la relación con Cuba, viendo esto como un proyecto de futuro”, agregó.

El acercamiento en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos que se vivió durante las administraciones de los presidentes Raúl Castro Ruz y Barack Obama provocó una ola de iniciativas comerciales de parte de empresas estadounidenses, como las de aerolíneas, cruceros y hoteles

En esas aguas no fueron pocas las empresas boricuas que se lanzaron a entender mejor el mercado cubano, pero la gran mayoría de ellas se retiro, pues ese clima se ha venido abajo desde que Donald Trump llegó al poder y estableció una política de enfriamiento hacia la isla.

“Yo miro todo con optimismo hacia el futuro. Estamos en un periodo que todo es más complicado, pero las regulaciones de Obama no han cambiado y las oportunidades siguen ahí. Creo que los empresarios van, poco a poco, a entender eso y el interés por Cuba se reactivará, por lo que las empresas deben considerar eso y comenzar a activar sus procesos para hacer negocios aquí”, expresó Jay Brickman, vicepresidente de la naviera estadounidense Crowlie, quien es un veterano de los temas de comercio de Cuba y Puerto Rico.


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