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Una tormenta geomagnética de mayor magnitud a la que se reportaría podría afecta los satélites. (AP) (horizontal-x3)
Una tormenta geomagnética de mayor magnitud a la que se reportaría podría afecta los satélites. (AP)

La tormenta geomagnética que se registrará este próximo domingo, 18 de marzo es una “menor” y no tendrá capacidad para afectar al ser humano ni las telecomunicaciones, según aclaró el jefe del área de ciencias atomosféricas y espaciales del Observatorio de Arecibo, Cristiano Brum.

De hecho, el experto refirió a endi.com a los pronósticos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), quien también rechazó que la tormenta tenga un efecto drástico sobre la Tierra.

El fenómeno en su categoría “menor” se considera una común, pues puede ocurrir unas 2,000 ocasiones en un periodo de 11 años o hasta una cada dos días. Y la NOAA expone que su efecto podría ser “una degradación débil o leve de la comunicación por radio HF en el lado iluminado por el sol, pérdida ocasional de contacto de radio”.

Mientras, en la navegación pueden registrarse “señales de navegación de baja frecuencia degradadas por breves intervalos”, dice la NOAA.

Reportes de prensa publicados por todo el mundo advirtieron en febrero pasado que un gráfico del Laboratorio de Astronomía Solar de Rayos X del Instituto Físico de la Academia de Ciencias de Rusia destacó que el 18 de marzo habría una tormenta magnética que afectaría las telecomunicaciones, los satélites y las ondas de radio. También se proyectó un efecto a la presión sanguínea del ser humano y hasta se advirtió de posibles dolores de cabeza.

No obstante, el director de meteorología espacial de la NOAA, Bob Rutledge, aclaró en expresiones escritas remitidas a Newsweek que hubo una “malinterpretación” de las gráficas publicadas por el laboratorio ruso que hicieron pensar que se trataba de una tormenta geomagnética masiva”.

“La historia no es creíble”, afirmó el experto.

Brum, entretanto, explicó que no hay una actividad solar alta como para generar una tormenta geomagnética que afecte a la Tierra o al ser humano.

Dijo que el sol no proyecta los rotos negros (“sunspot”) asociados a la actividad solar alta, pues son zonas con mucha energía.

“Ahora mismo está en cero. Llevamos 20 días sin un ‘sunspot’”, sostuvo.

 Además, indicó que la actividad magnética de la Tierra está baja.

Una tormenta solar genera partículas muy energéticas que penetran el campo magnético de la Tierra y afectan los componentes electrónicos de los satélites que orbitan el planeta, indicó el experto.

Las partículas solares ocasionan las auroras boreales y calentamientos en las capas altas de la atmósfera, lo que ocasiona que los satélites de órbitas bajas comiencen a frenarse.

Brum sostuvo que con esta tormenta menor, en los polos de la Tierra tal vez se registren las auroras boreales. Pero no creo que otro efecto pueda reportarse.

“Yo chequee bien y no hay nada”, afirmó.


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